Había una vez una niña que fue a comprar unas semillas para plantar flores en el jardín. Uno hombre le dio unas semillas mágicas y la niña le dijo gracias señor, te lo agradezco mucho. Y entonces fue y las plantó y creció en cinco segundos. Y dijo: ojalá se pudiera cunplir un deseo, y lo pidió que su madre le comprara un perro. Y se cumplió. FIN.
Cuento de Victoria.

3 comentarios:
Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhh que cuento mas bonito ha contado Victoria.
Cuando quieras te dejo a Curra unos días para que los pase en tu casa,vale??????
Victoria dice: vale
Mamá dice: ja - ja - ja
Jajajaja... muy bonito, pero no creo que mamá vaya a comprar un perrito para meterlo en casa.
Aunque parece que lo del "préstamo" de Curra no le parece mal, jajajaja.
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